SAN NICOLÁS.- En el marco de la cena de expositores por los 20 años de Expoagro, el expresidente Mauricio Macri destacó el rol del agro como motor de la economía argentina, respaldó el rumbo del gobierno de Javier Milei y volvió a remarcar la necesidad de una eliminación de las retenciones, un impuesto que calificó como perjudicial para la competitividad del sector. El exmandatario definió al agro como “uno de los sectores más dinámicos que tiene la economía argentina”.
Pasadas las 21, también hizo su ingreso el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, acompañado por parte de su equipo de gobierno: el ministro de Desarrollo Agrario, Javier Rodríguez; Javier Alonso; ministro de Seguridad; Carlos Bianco; ministro de Gobierno; Augusto Costa; ministro de Producción, Ciencia e Innovación Tecnológica, y el presidente del Banco Provincia, Juan Cuattromo. Al llegar a la mesa principal, saludó uno por uno a los presentes, entre ellos al expresidente Macri. En la disposición de la mesa, Macri quedó ubicado entre el doctor Claudio Escribano, de LA NACION, y José Aranda, del grupo Clarín, mientras que Kicillof se sentó junto al director de LA NACION, Fernán Saguier.
Consultado sobre la gestión del gobierno actual, Macri reiteró su apoyo general al rumbo económico, aunque señaló que todavía existen aspectos por mejorar. “Lo he dicho siempre: está en el rumbo correcto y con muchas oportunidades de mejora en la implementación”, afirmó.
Uno de los puntos centrales sobre los que espera respuesta el productor es la carga impositiva, en particular los derechos de exportación. En ese sentido, señaló: “Uno soñaría con que lo antes posible no haya retenciones, que es un impuesto, ya lo hemos hablado, estúpido, que castiga al productor, al exportador, y que en ningún país del mundo existe. Generalmente, todos los países del mundo ponen subsidios”.
En ese sentido, recordó las negociaciones comerciales internacionales impulsadas durante su presidencia, como el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea, y remarcó que la competitividad del agro sudamericano fue una de las principales preocupaciones del bloque europeo. “El impedimento era que los europeos no querían que entren los productos agropecuarios argentinos, brasileños, uruguayos y paraguayos porque eran muy competitivos”, dijo, antes de concluir: “Creo que es un sector que merece que se le saque la pata de encima definitivamente”.
Otro de los temas que aparece en la agenda del sector es la posible adhesión del país al convenio Upov‑91, que el Gobierno analiza impulsar en el Congreso para actualizar la legislación sobre semillas y, ante la consulta, Macri evitó pronunciarse sobre el mecanismo específico, pero apoyó cualquier cambio orientado a mejorar la competitividad del país. “Sí, todo lo que nos lleve a ser más competitivos hay que hacerlo”, sostuvo. Y agregó: “Siempre respetando los estándares internacionales para poder entrar a todos los mercados”.
El expresidente también destacó el crecimiento que ha tenido la exposición. En esta edición participan más de 700 empresas expositoras, un número que refleja la expansión del evento dentro del calendario agroindustrial. “Me genera mucha alegría porque creo que podemos duplicar la producción de alimentos si trabajamos todos juntos”, afirmó. En ese sentido, señaló que desde la política y los gobiernos se debe avanzar en obras clave para el desarrollo del sector.
“La infraestructura que hace falta sigue penando el campo: la falta de rutas, de trenes, de puertos”, indicó. Y agregó que mejorar esas condiciones permitiría ampliar la producción y generar empleo.
Advirtió sobre la necesidad de preparar al país frente a eventos climáticos extremos. “La Argentina tiene que sacar agua de donde está sobrando y llevar agua donde falta riego, porque está claro que el cambio ambiental está y que cada vez vamos a sufrir más sequías y más inundaciones”, dijo.
Mencionó, además, la importancia de contar con transporte competitivo para los productores alejados de los puertos. “Necesitamos que el que está lejos de los puertos también pueda exportar, y eso se va a valorar si los trenes de carga empiezan a funcionar, si las rutas mejoran”, señaló. También puso como ejemplo la necesidad de avanzar en una oferta más competitiva en la Hidrovía Paraná‑Paraguay, para reducir costos logísticos.
Consultado sobre la situación de distintas compañías que atraviesan dificultades financieras—entre ellas frigoríficos que han reducido personal, insumeras y empresas de maquinaria agrícola—, Macri atribuyó el escenario a una combinación de factores estructurales. “Es una combinación de factores. Hoy claramente la Argentina sigue teniendo un sistema impositivo muy dañino para la producción”, sostuvo. A eso sumó “la falta de infraestructura, que también genera un sobrecosto para que el productor pueda competir”, y un marco laboral que, según señaló, ha afectado la generación de empleo formal.
En ese contexto, expresó expectativas sobre los cambios impulsados por el actual Gobierno. “Ahora, con esta reforma, esperemos que esto mejore”, dijo. Para el expresidente, muchos de los problemas que enfrenta hoy el sector responden a reformas pendientes desde hace años. “Son todas cosas que están pendientes desde hace mucho tiempo”, afirmó, y agregó que aún existen resistencias a los cambios. “Todavía hay mucha gente que, en el desorden y en el abuso, les ha ido bien y se oponen a transparentar las reglas del juego para que, en una economía más libre, cada uno pueda encontrar su lugar”.
