Un estudio del Centro Scalabrini Ortiz señala un fuerte crecimiento en sectores exportadores como el agro, pero una caída en la industria y la construcción, con una pérdida neta de empleos registrados.
Un informe del Centro de Estudios Scalabrini Ortiz (Ceso) analiza la evolución del mercado laboral y el entramado productivo, mostrando un escenario de contrastes. Según el estudio, desde diciembre de 2023 se registró una pérdida de 271.000 empleos formales y el cierre de 22.600 empresas.
La actividad económica presenta desempeños divergentes: mientras sectores como la agricultura y los hidrocarburos mostraron crecimientos importantes, la industria manufacturera y la construcción registraron caídas significativas. Este comportamiento impacta en el empleo, ya que los sectores que más crecen tienen una menor capacidad de generación de puestos de trabajo en comparación con los que se retraen.
El informe detalla que la tasa de desocupación alcanzó el 7,5% en el último trimestre, el nivel más alto para ese período desde la pandemia, y la informalidad laboral trepó al 43%. La destrucción de empleo afectó especialmente a las microempresas y se registró tanto en el sector privado formal como en el estatal.
En cuanto al nivel de actividad, el estudio cuestiona algunas mediciones de crecimiento, argumentando que pueden estar influenciadas por efectos estadísticos y bases de comparación bajas. El modelo económico actual, según el análisis, presenta un desempeño desequilibrado, con un crecimiento impulsado principalmente por los sectores exportadores.
