Este sábado, vecinos, instituciones y expertos se reunirán en el Sitio de Memoria Quinta de Funes para relevar información y visiones sobre el curso de agua que atraviesa la región.
El Taller Ecologista llevará a cabo este sábado a las 9:30 un mapeo colaborativo del arroyo Ludueña en el Sitio de Memoria Quinta de Funes, ubicado en la ruta 9 y la calle San José. La convocatoria está dirigida a vecinos, instituciones, empresarios, funcionarios públicos y expertos de Funes, Roldán, Ibarlucea y Pérez.
“¿Cuál es la zona del arroyo Ludueña que atraviesa Funes que más recorres o mejor conoces?” es una de las preguntas que guiarán la actividad. Los interesados pueden inscribirse de forma digital a través de un formulario en línea.
“Estamos llevando adelante un mapeo colaborativo de nuestro arroyo Ludueña para relevar y recabar información, estrategias, saberes, conocimientos, usos y visiones sobre este cuerpo de agua, sus humedales y toda su cuenca”, informó Sofía Naranjo, magister, estudiante del doctorado en Ciencias Ambientales e investigadora del Taller Ecologista.
Por su parte, Lautaro D’Anna, de la Mesa Promotora Quinta de Funes, declaró: “La idea es recuperar el arroyo Ludueña como un lugar de paseo y de recreación de la gente, algo que se puede hacer con una pequeña inversión. Además, queremos recuperar el Ludueña en Funes y en toda la zona como un recurso estratégico”.
La actividad consiste en un trabajo grupal donde se marcarán en mapas las problemáticas socioambientales, los conflictos existentes y las acciones posibles para el cuidado del arroyo. Es la segunda edición de esta iniciativa, luego de un primer mapeo realizado en Rosario durante el mes de marzo.
El objetivo es recabar información de manera horizontal, sistematizarla y localizarla, para luego volcarla en documentos académicos o dispositivos digitales de acceso público. “Seguimos firmes en la idea de que uno cuida lo que conoce”, añadió Naranjo.
La cuenca del Ludueña alberga biodiversidad y cumple funciones clave en la regulación hídrica. Para muchas generaciones, el arroyo representó un espacio de recreación, pesca y contacto con la naturaleza, experiencias que el proyecto también busca recuperar y poner en valor.
