Cada 22 de abril se celebra esta efeméride, establecida por la ONU para promover la conciencia ambiental global. Conoce su historia y los objetivos de la fecha.
El Día Internacional de la Tierra, una efeméride oficial proclamada por las Naciones Unidas, se conmemora cada 22 de abril desde 2009. Su objetivo principal es concienciar a la humanidad sobre los problemas generados por la contaminación, la conservación de la biodiversidad y otras preocupaciones ambientales.
El lema de este año es “Nuestro poder, nuestro planeta”, promovido por Earthday.org. Este concepto subraya que la protección del planeta requiere una respuesta coordinada entre ciudadanos, comunidades, gobiernos y empresas de todos los países, vinculando desde jornadas de limpieza hasta campañas de reforestación urbana y políticas de descarbonización a escala nacional.
Antecedentes históricos
El primer antecedente del Día de la Tierra data de 1968, cuando el Servicio de Salud Pública de Estados Unidos organizó el Simposio de Ecología Humana, donde estudiantes escucharon a científicos hablar sobre los efectos del deterioro ambiental en la salud humana. Dos años después, en 1970, el senador y activista ambiental Gaylord Nelson propuso la creación de una agencia ambiental y se realizó una manifestación masiva con la participación de más de dos mil universidades, decenas de miles de escuelas públicas y centenares de comunidades.
Este movimiento social impulsó la creación de la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos y una serie de leyes destinadas a la protección del medio ambiente. En 1972 se celebró la primera conferencia internacional sobre el medio ambiente.
Acciones individuales y colectivas
La conmemoración busca generar una conciencia ecológica colectiva en pos de un futuro sostenible, interpelando a cada persona sobre el impacto de sus acciones. Algunas de las recomendaciones habituales para contribuir incluyen:
- Optar por movilidad sostenible, como el uso de la bicicleta, para reducir emisiones y mejorar la calidad del aire.
- Ahorrar agua, un recurso valioso y escaso.
- Participar en actividades de reforestación.
- Apoyar y optar por energías verdes.
- Utilizar electrodomésticos de manera eficiente.
- Practicar un turismo sostenible.
- Evitar el desperdicio de alimentos.
- Reducir el consumo general.
- Aplicar la regla de las tres erres: Reducir, Reciclar y Reutilizar, evitando plásticos de un solo uso.
- Hacer un uso racional de sistemas de climatización como aires acondicionados y calefactores.
