La Justicia santafesina ratificó penas de prisión efectiva para tres personas que participaron en un robo calificado, organizado mediante un engaño vinculado a la compra de cabello. El hecho ocurrió en la ciudad de Santa Fe y dejó a las víctimas con pérdidas millonarias.
La Justicia de Santa Fe confirmó las condenas para tres integrantes de una banda que, mediante un engaño relacionado con la compra y venta de cabello, asaltó a una peluquera de nacionalidad paraguaya y a su pareja. El hecho fue calificado como robo calificado por ser cometido en poblado y en banda, y por el uso de arma de fuego. Las penas son de cumplimiento efectivo.
Según explicó la fiscal del caso, Dra. Rosana Peresín, la maniobra fue liderada por Rocío Bustos, quien mantenía una supuesta relación laboral con la víctima. Bustos convenció a la peluquera para que viajara a Santa Fe bajo la promesa de conseguir jóvenes dispuestas a vender su cabello y le ofreció alojamiento en su propia vivienda. Las víctimas llegaron al domicilio alrededor de las 3 de la madrugada, tras un viaje coordinado por la imputada.
Al llegar, fueron abordadas por un grupo de hombres armados —entre los que se encontraba una menor de edad— que les sustrajeron efectos personales, relojes y una importante suma de dinero: 2 millones de pesos y 4.000 guaraníes. Aunque Bustos intentó hacerse pasar por una víctima más, la investigación policial determinó que fue ella quien facilitó el ingreso de los delincuentes y coordinó el golpe.
Rocío Bustos fue condenada a 7 años de prisión efectiva, pero debido a que tiene cinco hijos (dos de ellos menores de 5 años) y no poseía antecedentes, se le otorgó el beneficio de la prisión domiciliaria. Juan Óscar Martínez y Marcelo Martínez recibieron una pena de 7 años y 10 meses de prisión. En ambos casos se declaró la reincidencia, ya que contaban con antecedentes penales previos; Juan Martínez había recuperado su libertad apenas diez días antes de cometer este nuevo delito.
Un cuarto implicado ya firmó un procedimiento abreviado con una pena similar, mientras que un quinto coimputado se encamina a juicio oral al ser el único que aún no prestó conformidad para un acuerdo. La fiscalía destacó que, pese a las detenciones, el dinero en efectivo no pudo ser recuperado, por lo que el delito se consideró consumado.
