Gustavo Vera, referente en la lucha contra la trata de personas, presentó en Rosario “La amistad no se negocia”, una recopilación de 516 cartas que mantuvo con Jorge Bergoglio durante 17 años. El evento incluyó dos encuentros: uno en la UNR y otro en un ciclo político local.
Gustavo Vera, referente en la lucha contra la trata de personas y el trabajo esclavo, presentó en Rosario el libro “La amistad no se negocia”, una recopilación de gran parte de las 516 cartas que le envió el Papa Francisco durante un intercambio epistolar de 17 años, hasta pocas semanas antes de su muerte. La obra incluye correspondencia inédita que refleja la coherencia y la acción pastoral del pontífice.
“Salía a recorrer Roma y, cuando detectaba personas en situación de calle, las llevaba al Vaticano”, reveló Vera a La Capital durante la presentación. El texto tuvo dos presentaciones en la ciudad: el martes en la sede de la Universidad Nacional de Rosario (UNR) y el miércoles en el marco del ciclo Encuentro por Francisco, organizado por fuerzas políticas locales en Pellegrini 1733.
Vera llegó a Rosario junto a Nicolás Del Mastro, después de recorrer distintas geografías del país presentando el libro y una semana antes de hacerlo en la Feria del Libro de Buenos Aires. Dedicado a los que luchan por una sociedad sin esclavos ni excluidos, el autor contextualiza las cartas del Papa a través de 30 capítulos integrados en ocho ejes temáticos que abordan lo social, espiritual y político.
Entre los ejes se encuentran “Un pastor en la periferia de Buenos Aires”, “Discernir en tiempos oscuros”, “Predicar con el ejemplo y servir al pueblo”, “Casa común y ética en acción contra el descarte”, “Francisco en camino: guerras, viajes y esperanza”, “Francisco y la Argentina”, y “Francisco cotidiano”. El texto, editado por Autores de Argentina, contiene referencias a las encíclicas, al Evangelio, actualidad internacional y argentina, conflictos ambientales y temas como la reforma económica en el Vaticano.
Vera destacó la coherencia del Papa: “Siendo Papa, eligió vivir en Santa Marta, una especie de pensionado; vivía en la habitación 301, una habitación muy sencilla, almorzaba en el comedor comunitario, había renunciado al setenta por ciento del salario y al resto lo iba donando”. Además, señaló que Francisco “trató de llevar hasta el final la parábola del Buen Samaritano, no dejar a nadie herido al costado del camino”.
Consultado sobre por qué el Papa no visitó Argentina, Vera explicó: “Hay cartas donde manifiesta su esperanza de venir en 2024 o 2025. No vino en los años previos porque consideraba que iba a ser instrumentalizado para un lado u otro de la grieta, y él quería venir para trabajar por la unidad. Pensaba venir al final de su magisterio, para no opacar su rol de mediador moral mundial”.
