Guido Garay, quien ya había sido procesado por lavado de dinero, enfrenta nuevas acusaciones por estafas que suman más de 100 mil dólares y la venta indebida de un automóvil.
El Ministerio Público de la Acusación (MPA) imputó este miércoles a Guido Garay, ex asesor de la financiera Cofyrco —inmersa en una trama de lavado de dinero—, por tres hechos de estafas. El hombre, de 34 años, está acusado en tres legajos que investigan maniobras con inversiones en dólares, operaciones financieras y la venta de un automóvil sin autorización.
En los tres presuntos ilícitos, el patrón común es la generación de confianza y la simulación de un holgado pasar económico para luego estafar a sus víctimas. Formalmente, lo acusan de cometer dos hechos de estafa y uno de estelionato, nombre técnico para el delito de vender un bien ajeno.
Garay fue uno de los primeros imputados que quedó al margen de la causa sobre lavado de activos que puso en la mira a Cofyrco por el crimen de Marcelo «Coto» Medrano, vinculado a la barra brava de Newell’s. El 9 de diciembre de 2021, el ex asesor de esa cueva acordó la suspensión del juicio a prueba por tres años. En la misma audiencia, a uno de los directores de Cofyrco, Fernando Vercesi, le dictaron una pena de prisión condicional por el mismo plazo.
En la reciente audiencia presidida por el juez Federico Rébola, Garay volvió a ser imputado. Es por una investigación impulsada por la fiscal Georgina Pairola, de la Unidad de Delitos Económicos y Complejos. Pese a la medida judicial, el ex asesor de Cofyrco consiguió la libertad con reglas de conducta negociada por su abogado, Carlos Varela.
El primer caso tiene como víctima a Francisco Manuel C. Garay se presentó como socio de una financiera y, tras ganarse su confianza, consiguió que el 1 de diciembre de 2021 le entregara 50 mil dólares para invertir. Las ganancias nunca aparecieron y, tras reclamos, Garay firmó un pagaré por 100 mil dólares el 24 de agosto de 2024, maniobra que la Fiscalía calificó como dilatoria.
En el segundo hecho, la víctima fue Milagros Rocío H., quien entregó varias sumas en dólares —estimadas en 52 mil dólares— para que Garay las custodiara. En lugar de ello, las invirtió a su nombre, según admitió en un mensaje del 8 de mayo de 2023. El 20 de agosto de 2024 firmó un pagaré reconociendo la deuda, pero nunca restituyó el dinero.
El tercer caso lo denunció la firma Lindor S.A. La empresa le confió un automóvil BMW para un service mecánico. Garay postergó la devolución y finalmente vendió el vehículo a través de un tercero por 28 mil dólares, invocando ser apoderado de la empresa propietaria.
