Los sospechosos, oriundos de Roldán, fueron capturados en una vivienda de Funes tras el operativo que incluyó un tiroteo y la huida de varios vehículos. Se los vincula con la red logística que transportaba droga desde Bolivia hacia puertos bonaerenses.
El operativo del martes pasado en el que se interceptó una aeronave con 321 kilos de cocaína en la zona rural de Villa Eloísa tuvo continuidad en la noche del miércoles. La policía detuvo a los hermanos Santiago Emmanuel Borrás (35) y Juan Cruz Borrás (27), señalados como los receptores de la droga proveniente de Bolivia y presuntos jefes de una red logística encargada de llevarla hasta los puertos bonaerenses para su envío a Europa. Ambos son oriundos de Roldán y se habían escondido en la casa de la ex novia de uno de ellos, a 15 kilómetros de Rosario.
Los investigadores federales consideran a los Borrás herederos de la red de transporte de droga boliviana que llegaba por aire a Santa Fe hacia los puertos de la Hidrovía, y que manejaba el clan Bilbao hasta su desarticulación. “Serían quienes han tomado la posta del transporte aéreo. Son los que se contactaban con los proveedores de Bolivia”, indicó Martín Verrier, secretario de Lucha Contra el Narcotráfico del Ministerio de Seguridad nacional.
Brian Walter Bilbao, alias “Patoruzek”, de 48 años, fue detenido el 11 de noviembre de 2025 en la localidad de Pavón, tras una persecución en la que se secuestraron casi una tonelada de cocaína. Lideraba una red que introducía cocaína desde Bolivia hacia Santa Fe y Buenos Aires mediante vuelos clandestinos. La organización blanqueaba dinero a través de empresas, bares, teatros y otros rubros comerciales en Rosario.
Los Borrás se entregaron la medianoche del miércoles, sin resistencia. Efectivos de Gendarmería montaron un operativo cerrojo alrededor de la vivienda de Funes donde se ocultaban. “Están completamente rodeados”, les advirtieron, y salieron. La captura fue resultado de la búsqueda iniciada el martes, tras el aterrizaje de la avioneta en Villa Eloísa. Allí se produjo un tiroteo sin heridos y la persecución de tres vehículos que esperaban para trasbordar la carga. Dos de los rodados fueron incendiados por sus ocupantes y uno atropelló a un gendarme, quien fue internado con traumatismo craneal pero fuera de peligro.
A los Borrás también se les adjudica la coordinación logística de otro envío de cocaína, de unos 60 kilos, decomisado en noviembre pasado en Arequito. En esa ocasión, la aeronave sufrió un desperfecto y aterrizó de emergencia. La investigación, a cargo de la Procuraduría de Narcocriminalidad (Procunar) y el juez Eduardo Rodríguez De Cruz, concluyó que la primera sospecha sobre el clan Bilbao no era correcta, y vinculó la matrícula del avión a los hermanos Borrás. Santiago ya tenía una condena unificada a 4 años por otra causa federal de drogas.
