La merma que atraviesa el consumo interno, combinada con el incremento en los costos operativos y las trabas para acceder a financiamiento fresco, sigue golpeando de la peor forma al supermercadismo en la Argentina. Una prueba de esto está en la reciente decisión de la cadena Libertad de bajar la persiana a su espacio Fresh Market, en el DOT porteño. Recientemente, la misma firma aplicó despidos masivos en provincias como Misiones y San Juan, y en el ámbito del supermercadismo se multiplican las versiones de un probable traspaso de sus activos en Mendoza. Algo similar aplica para firmas como Vea, Yaguar, Easy y Caromar. A ese pelotón ahora se sumó el nombre de La Anónima, que acaba de reconocer un salto multimillonario en la incobrabilidad, además de señalar una baja importante en sus niveles de venta.
Según el balance presentado por la compañía ante la Comisión Nacional de Valores (CNV), La Anónima registró cargos por incobrabilidad del orden de los $19.255 millones versus los $2.830 millones constatados en 2024. La cadena, entonces, aparece como otras de las firmas del supermercadismo que atraviesa un presente de turbulencia financiera.
Al mismo tiempo, La Anónima indicó que la facturación de su estructura de supermercados cayó 4,2% también durante el último año, lo cual pega de lleno en su caja dado que esa área de negocios representa casi el 90% de la facturación del grupo.
Un aspecto particular, y que también viene a reconfirmar el mal momento que atraviesa el consumo, está en que la firma señala que la baja en las ventas tuvo lugar incluso en un contexto de nuevas aperturas de sucursales. En los últimos meses, La Anónima activó puntos de venta en Reconquista, Resistencia, Fernández Oro y San Patricio del Chañar.
Aún así, la comercialización en las bocas de expendio se vio impactada de la peor forma a lo largo de 2025.
“El resultado operativo descendió un 46%, de $22.246 millones a $12.001 millones, debido al aumento de los costos operativos y salarios (9,77% interanual) y a la caída en la rentabilidad de los supermercados. La ganancia neta fue de $9.709 millones, apenas el 0,65% de los ingresos, frente al 1,71% del año anterior”, detallaron al respecto medios patagónicos.
En contrapartida, La Anónima encontró un respiro económico en la exportación de carne, que también en 2025 mostró un incremento superior al 57,7% en comparación con el período anterior.
Hacia adelante, la preocupación en la cadena pasa por encontrar la fórmula para recuperar los volúmenes de comercialización en su estructura de supermercados. Y, en simultáneo, dar con la clave para recomponer la ruptura que comienza a evidenciar su cadena de pagos.
La caída en las ventas pega en todos los supermercados
La merma en las ventas sólo en el nicho de los autoservicios acumula más de seis meses consecutivos a la baja. En paralelo, las empresas han dado cuenta de complicaciones para cubrir el alza de los costos laborales. Y otra variable que viene impactando mucho en la caja de los supermercados está en la suba casi permanente que muestran los alquileres comerciales.
Completo, el combo de aspectos en contra viene dando como resultado la reducción de la presencia comercial de varias cadenas tanto en Capital Federal como en el interior de la Argentina. Esto, con el fin de concentrar esfuerzos financieros para sortear este mal momento.
En ese contexto, y por mencionar un primer caso, Libertad inició un proceso de achique que se acentuó fuerte en los últimos meses y en este abrir de 2026 queda aún más en evidencia con la decisión de cerrar Fresh Market.
Según se indicó, el comercio en cuestión se mantendrá abierto en el DOT hasta marzo próximo. Previo a esto, Libertad activó despidos masivos en provincias como Misiones y San Juan.
Durante 2025 la compañía recortó 29 puestos de trabajo en San Juan, mientras que ya en enero hubo dos nuevos despidos. En Posadas, Misiones, Libertad viene de desvincular a 100 empleados en el último tiempo. En esa ciudad, la firma pasó de disponer de 200 trabajadores a un número cercano a los 60. Y decidió que dejará de operar como hipermercado para pasar a un formato mucho más reducido.
Se indicó que en esa decisión tuvo mucho que ver la caída de la afluencia de compradores provenientes de Brasil y Paraguay, que redujeron la afluencia a partir de la suba de los precios argentinos frente a las monedas de ambos países. En la última semana, también comenzaron a proliferar las versiones de que Libertad podría aplicar recortes en su sucursal rosarina.
Vea, entre las cadenas que más redujeron presencia
La chilena Cencosud, dueña en la Argentina de marcas como Vea e Easy, está a la cabeza de las firmas que viene tirando el achique para sortear las menores ventas.
En esa línea, y tras avanzar con la decisión de dejar de competir por los activos de Carrefour en la Argentina, la trasandina aceleró la política de cerrar sucursales de ambas cadenas.
En meses recientes, Cencosud cerró puntos de venta de Vea en el territorio bonaerense —Castelar, Moreno, San Pedro y La Plata, por mencionar algunos casos. Y aplicó despidos en Luján y Bahía Blanca—, Catamarca y San Juan, y luego aplicó la misma medida en Mendoza y Tucumán.
El fin de las operaciones en San Pedro tuvo una explicación que llegó desde el sector gremial. Marcelo Mosteiro, secretario general de la representación del SEC en esa ciudad, dijo que Cencosud tomó la decisión a raíz de “un déficit operativo sostenido” y el “alto costo del alquiler, que pasará de 18 a 34 millones de pesos mensuales. Es un monto imposible de sostener con el margen actual de ganancias”.
El gremialista afirmó que el cierre de Vea en esa ciudad reflejó “un cambio profundo en los hábitos de consumo”, a la vez que reconoció “caída total en las ventas, producto de la crisis económica y la pérdida de poder adquisitivo”.
A mediados de enero, Vea bajó la persiana de su sucursal en el barrio porteño de Saavedra. En el ámbito del supermercadismo afirman que el local en cuestión seguirá operando como autoservicio: la firma Supercoop, controlada por El Hogar Obrero y la Cooperativa Obrera, tomaría posesión del inmueble.
Yaguar y Caromar, en una ola de despidos
Otra compañía clave del ámbito mayorista que empezó a reducir presencia en los últimos meses es Yaguar, que en noviembre bajó persianas en Bahía Blanca y recortó 30 puestos de trabajo.
“Ayer, domingo (16 de noviembre) a las 10 de la mañana, se comunicó gente de Recursos Humanos y de Legales y me manifestaron que venían a cerrar la sucursal de Bahía Blanca. Ni los clientes deben saber que hoy no está abierto Yaguar”, declaró en ese momento Alejandro Olea, secretario gremial de la Asociación de Empleados de Comercio.
Olea explicó que “los motivos que dicen son la baja venta, ya que no tienen ingresos, y que el tema de la obra pública los complicó”. Lo último refiere a la falta de mejoras en los caminos que padece Bahía Blanca tras la desactivación de las labores en ese nicho fijadas por el Gobierno nacional.
La ciudad bonaerense atraviesa un momento crítico en cuanto a los accesos y rutas que la conectan, lo cual viene impactando de forma contundente en la actividad comercial en ese punto al sur de la provincia de Buenos Aires.
Por último, ya en diciembre de 2025, otra cadena encendió las luces de alarma en el tablero de los empleos: el mayorista Caromar, con presencia comercial en Capital Federal, el territorio bonaerense y Neuquén, entre otros puntos nacionales, activó una ola de cierres imprevistos que dio pie a una serie creciente de despidos generalizados.
Dicho mes abrió con la decisión de la firma de poner fin a la vida comercial de sus locales en Mar del Plata y San Justo, lo cual redundó en la pérdida de casi 80 empleos.
Desde la representación de los empleados de la firma se afirmó que los cierres en cuestión forman parte de un “proceso más amplio” mediante el cual Caromar prevé el cierre de al menos otras cuatro sucursales a nivel nacional. Rosario, Burzaco y José C. Paz son mencionados como los sitios donde también habrá baja de persianas en las próximas semanas.
