El Ministerio de Economía abrió un procedimiento de consulta pública para revisar la estructura de subsidios a la luz, el gas y las garrafas, así como los precios mayoristas que se trasladan a las tarifas de los usuarios residenciales. La decisión quedó formalizada mediante la Resolución 484/2025 y constituye un paso clave en la transición hacia un esquema de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF), que comenzará a regir el 1° de enero de 2026 en todo el país.
Según el Gobierno, el objetivo es otorgar la asistencia “solamente a quienes la necesitan, cuando la necesitan“, en línea con la estrategia de focalización del gasto público y la continuidad del ajuste fiscal previsto para el año próximo. La redefinición de la política tarifaria implicará, para un amplio sector de usuarios, un aumento en las boletas de luz y gas a partir del Año Nuevo.
Un proceso obligatorio de participación ciudadana
La consulta pública se apoya en principios constitucionales y en leyes como la 19.549, 27.275 y 27.742, que garantizan el derecho de los ciudadanos a acceder a información pública y a participar en decisiones que afectan servicios regulados. Además, la Corte Suprema, en el fallo CEPIS, estableció que modificaciones sustanciales en las tarifas deben pasar por instancias de deliberación.
En consecuencia, los cambios sobre los subsidios y sobre los valores del gas natural, el gas propano indiluido y el Precio Estacional de la Energía Eléctrica (PEST) serán sometidos a consulta pública online en los próximos días, antes de la implementación definitiva.
Quiénes perderán y quiénes mantendrán los subsidios
El nuevo esquema modificará de manera directa la situación de millones de hogares. De acuerdo con estimaciones oficiales, 7.500.000 familias dejarán de recibir subsidios desde enero de 2026, lo que representa alrededor del 45% de la población. Los restantes 9.100.000 hogares continuarán recibiendo asistencia, aunque con cambios en los bloques de consumo subsidiables.
El Gobierno espera que esta reconfiguración permita reducir el gasto en subsidios energéticos del equivalente al 0,65% del PBI en 2025 al 0,5% en 2026, lo que significaría un ahorro cercano a 1.000 millones de dólares.
Uno de los cambios más relevantes es el desmonte del sistema de segmentación de tarifas vigente desde fines de 2022. Desaparecerán las tres categorías actuales según nivel de ingresos (N1, N2 y N3), y se pasará a un esquema binario compuesto por hogares sin subsidios y hogares con subsidios.
Hogares sin subsidios
Quedarán excluidos quienes cumplan alguna de estas condiciones:
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Ingresos familiares superiores a tres canastas básicas totales (aproximadamente $3.641.397 mensuales).
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Poseer tres o más vehículos con una antigüedad menor a cinco años.
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Tener tres o más inmuebles.
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Contar con una embarcación o aeronave de lujo.
Hogares con subsidios
Serán el resto de los usuarios que no cumplan simultáneamente los criterios de exclusión. En el caso de la electricidad, esto equivale a aproximadamente 9,1 millones de hogares que conservarán asistencia estatal.
Hasta ahora, estos grupos pagaban un porcentaje distinto del costo real de la energía:
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Los de ingresos altos abonaban el 89% del costo de la luz y el 76% del gas.
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Los de ingresos medios, el 44% y el 25% respectivamente.
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Los de ingresos bajos, el 30% y el 20%.
Con el nuevo esquema, esa diferenciación será reemplazada por la divisoria entre hogares con y sin subsidios, eliminando las categorías intermedias.
Luz: nuevos bloques de consumo subsidiados
La segunda innovación importante es el cambio en la cantidad de energía subsidiable:
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300 kWh mensuales como tope en verano e invierno.
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150 kWh mensuales en otoño y primavera.
Los hogares que mantengan asistencia pagarán esos bloques al 50% del costo real, aunque habrá una bonificación adicional del 25% en enero de 2026, que se irá reduciendo durante el año hasta quedar eliminada en diciembre. En la práctica, los usuarios comenzarán el año pagando esos bloques con un 75% de descuento, que descenderá gradualmente.
El costo promedio del sistema eléctrico es actualmente de 75 dólares por megavatio-hora, monto que abonarán íntegramente los hogares sin subsidios.
Gas: precios mayoristas unificados todo el año
En el gas natural, el Gobierno aplicará un precio mayorista uniforme de 3,80 dólares por millón de BTU durante todo el año. Hoy el precio trasladado a tarifa es de US$ 2,90 en verano y US$ 4,50 en invierno. La unificación implicará un aumento en los meses de mayor temperatura, aunque con menor impacto debido a la baja estacional en el consumo.
Para los usuarios con subsidios, el Estado cubrirá el 50% del costo entre abril y septiembre, manteniendo un alivio en los meses de mayor demanda.
No será necesario reinscribirse: cómo quedarían las facturas en 2026
Las familias no deberán volver a registrarse en ningún padrón. La Secretaría de Energía utilizará las bases de datos existentes, aunque recordó que los usuarios podrán actualizar su información si lo consideran necesario.
El Gobierno difundió estimaciones preliminares sobre el impacto en las tarifas:
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En electricidad, el 66% de los hogares pagará menos de $44.000 mensuales en verano, y el 81%, menos de $67.000.
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En gas, durante el invierno, el 56% abonará menos de $14.000, mientras que el 75% pagará menos de $56.000.
Con la combinación de consulta pública, fin de la segmentación tradicional y nuevos bloques subsidiables, el Gobierno busca avanzar hacia un modelo en el que los subsidios estén más calibrados con la capacidad económica de cada hogar. Al mismo tiempo, procura reducir el peso fiscal de la asistencia energética, una de las variables centrales del programa económico.
La resolución y la consulta pública marcan, así, el inicio de una reestructuración integral de los subsidios que definirá el mapa tarifario de 2026.
