El presidente Donald Trump extendió un ultimátum para la reapertura de la vía marítima, crucial para el comercio global de petróleo, e intercambió acusaciones con el gobierno iraní, que presentó una oferta de paz de diez puntos.
Irán presentó este lunes una propuesta a Estados Unidos para poner fin a la guerra, mientras que el presidente Donald Trump extendió hasta el martes su ultimátum para reabrir el estrecho de Ormuz. Trump advirtió sobre graves consecuencias si Teherán no reabre este paso clave, por donde transitaba un 20% de las exportaciones de petróleo antes del conflicto.
Según informaron medios iraníes, las instalaciones petroquímicas de Pars Sur, en el sudoeste de Irán, fueron alcanzadas por un ataque aéreo israelí-estadounidense. La propuesta de paz iraní, canalizada a través de Pakistán, consta de 10 puntos que incluyen el fin de las hostilidades, un protocolo de paso seguro por el estrecho y el levantamiento de sanciones.
Trump calificó la propuesta como “significativa”, pero consideró que no es suficientemente buena. Reafirmó sus advertencias sobre una acción militar contundente si el estrecho no se reabre. Por su parte, el portavoz de las fuerzas armadas iraníes, Khatam Al Anbiya, declaró que la “retórica arrogante” de Trump no altera sus planes operativos.
El mandatario estadounidense también amenazó con represalias a medios de comunicación por publicar filtraciones sobre un operativo de rescate de pilotos en territorio iraní el pasado fin de semana, acusando a los funcionarios que filtraron la información de complicar la misión.
Mientras tanto, en el campo de batalla, el ministro israelí de Defensa, Israel Katz, afirmó que sus fuerzas atacaron la mayor planta petroquímica de Irán, ubicada en Asaluyeh.
