El gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, visitó este viernes por la mañana “El Infierno”. Así es como su gestión denominó el proyecto de prisión de máxima seguridad en el complejo penitenciario de Piñero, que alcanzó en las últimas horas el 40 % de concreción de sus obras.
Se trata de la primera cárcel de alto perfil de Sudamérica y está diseñada para copiar el modelo penitenciario de El Salvador, adonde el presidente Nayib Bukele confinó a miles de pandilleros de las maras.
Desde Piñero, Pullaro sostuvo: “Vamos a separar a los presos más violentos para romper el vínculo con el afuera”.
Cuatro módulos y un edificio central cercados por un perímetro de 1.800 metros de largo por 10 de alto, con torreones de vigilancia apostados cada 70 metros y una torre panóptica de 36 metros de alto. Cada uno de los cuatro módulos tendrá 288 celdas y 1.152 plazas totales, dividido cada módulo en 24 pabellones: así será “El Infierno”, la Unidad Penitenciara N° 8 del Sistema Penitenciario de Santa Fe, cuyas obras se encuentran al 40 % y este viernes fueron visitadas por el gobernador provincial Pullaro.
Acompañado por el titular de la Unidad Ejecutora de Infraestructura en materia de Seguridad Pública y Penitenciaria, Diego Leone, el gobernador se mostró conforme con los avances. “Tenemos 12 grúas juntas trabajando al mismo tiempo en este lugar, lo que es muy difícil de ver en una obra. La inversión que estamos llevando adelante responde a la decisión de poder terminar la infraestructura penitenciaria que será para 1.150 reclusos de alto perfil”, apuntó el mandatario provincial.
“Cada recluso alojado en El Infierno tendrá una celda individual y el control pleno del Servicio Penitenciario, y solo podrá compartir patio con 12 reclusos si así se le permite”, detalló el gobernador.
El planeamiento del penal en construcción fue concebido siguiendo determinados lineamientos del Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT) de Tecoluca, El Salvador, el penal de altísima seguridad con el que el presidente Nayib Bukele exportó su modelo de seguridad.
Cada módulo de “El Infierno” también contará con boxes individuales para comunicarse por medio de un blindex y para no tener contacto físico. Tendrá sistema de salud a través de atención intramuros para minimizar el traslado, una sala de conferencias y un helipuerto.
“A la Unidad Penitenciaria El Infierno serán trasladados alrededor de 500 reclusos que hay actualmente en los tres niveles de alto perfil: 70 en el nivel 1; 176 en el nivel 2; y casi 300 en el nivel 3”, aseguró Pullaro, lo que permitirá, según el mandatario, “seguir separando a los detenidos más conflictivos y violentos de la provincia para romper el vínculo con el afuera”.
Por su parte, Leone destacó que la obra se encuentra “en un 40 % de avance” y que espera que esté terminada para octubre de este año.
Pullaro señaló, además, que su gestión está llevando adelante otras dos obras en nuevos penales, y que el total de celdas en la provincia ascendería, así, “a más de 3500 contando la ampliación de los penales en Santa Felicia, Coronda, Las Flores, Recreo y estas tres nuevas cárceles”.
Por último, el gobernador remarcó que la obras se enmarcan en “una política de seguridad pública para reforzar el trabajo que puede hacer la Policía y la inversión en tecnología, ahora sobre el control de la población detenida”.
