Una joven presentó una denuncia judicial por la viralización de un video sexual grabado sin su autorización durante un evento en el club Regatas de Bella Vista. La investigación busca identificar a los responsables de la filmación y difusión.
Una joven denunció ante la fiscalía del Departamento Judicial de San Martín la difusión no consentida de un video que la muestra manteniendo relaciones sexuales. El hecho habría ocurrido durante una fiesta realizada el sábado pasado en el club Regatas de Bella Vista, en el Gran Buenos Aires.
Según la denuncia, el encuentro sexual fue consentido, pero fue filmado sin su autorización. Posteriormente, las imágenes comenzaron a circular y viralizarse, lo que generó un fuerte hostigamiento hacia la joven, quien se vio obligada a cerrar sus redes sociales. La investigación judicial tiene como objetivo determinar quién grabó y quién difundió el material.
En paralelo a la denuncia formal, circularon en redes sociales versiones sobre un presunto abuso sexual masivo durante la fiesta, incluyendo la distribución de una sustancia estimulante. Sin embargo, hasta el momento, la única investigación iniciada es la referida a la difusión de imágenes íntimas sin consentimiento.
Desde el club Regatas de Bella Vista emitieron un comunicado en el que afirmaron tener conocimiento de “conductas impropias” ocurridas durante el evento y señalaron que el caso fue canalizado por las vías institucionales correspondientes. La institución sostuvo que tales conductas y su difusión son incompatibles con sus valores.
Fuentes vinculadas al caso aclararon que, de los videos de contenido sexual que circularon, solo dos registros -ambos de la misma pareja- serían auténticos y corresponderían al evento. Aclararon además que ni el hombre ni la mujer involucrados en ese video son socios del club, aunque algunas de las personas que habrían grabado y difundido las imágenes sí podrían serlo.
La fiesta, que reunió a más de mil personas, fue organizada para recaudar fondos para la gira del plantel superior de rugby a Sudáfrica. El ingreso al evento fue controlado por la Municipalidad de San Miguel y la policía para impedir el acceso de menores de edad. Desde el municipio señalaron no tener conocimiento de denuncias por abuso sexual, confirmando únicamente la existencia de la denuncia por difusión de imágenes.
