Después de la epidemia histórica de 2023/2024, Santa Fe registra pocos contagios en 2025. Sin casos autóctonos en Rosario, expertos advierten que el riesgo persiste.
El último gran brote de dengue que atravesó la Argentina fue también histórico en Rosario. Ocurrió en la temporada 2023/2024, iniciándose en noviembre y abarcando los meses de febrero y marzo de 2024, extendiéndose hasta julio. En los últimos meses de 2024 y los primeros de 2025 se produjo otro brote, pero mucho menor.
El problema de salud, que ya es endémico en el país especialmente en el noreste y noroeste, mantiene en alerta a las autoridades sanitarias. El año pasado se puso en marcha una campaña de vacunación gratuita para ciertos grupos, además de reforzarse en la provincia de Santa Fe y en Rosario las medidas de prevención, comunicación y operativos de bloqueo para controlar al Aedes aegypti.
Todo indicaba que durante el verano de 2025 y los primeros meses de 2026 se podía dar algún brote, ya que el transmisor está instalado en Rosario. Sin embargo, entrando casi al mes de mayo aún no hay casos autóctonos (solo se detectaron algunos importados). ¿Esto significa que la ciudad está a salvo?
Analía Chumpitaz, médica epidemióloga y directora de Promoción y Prevención de la Salud de Santa Fe, explicó que tanto para dengue como para chikungunya “no hemos tenido hasta el momento casos confirmados autóctonos en la provincia de Santa Fe”. “Estamos más preocupados por chikungunya que con dengue en el país”, advirtió.
Si bien ambas enfermedades son provocadas por el mismo vector, tienen diferencias. El dengue se caracteriza por dolor muscular, dolor detrás de los ojos y riesgo de hemorragias, mientras que la chikungunya presenta dolor articular intenso y persistente que puede durar meses. “Hay brotes de chikungunya en distintos puntos del país. El foco se centra en Jujuy, Salta y Tucumán, pero también hay en Santiago del Estero, Catamarca y Buenos Aires”, dijo la médica. En las últimas semanas se detectaron casos en CABA y Córdoba.
“No terminó la temporada de ninguna de las dos”, puntualizó la especialista. “Justamente los meses de abril y mayo son los que hay más cantidad de mosquitos, por lo que estamos aún en situación de riesgo”.
Para evitar cualquiera de las dos, las acciones preventivas son las mismas: descacharrado y uso de repelente. “El mosquito se cría dentro de los hogares, en patios y balcones, en todo objeto que pueda acumular agua, incluso en mínimas cantidades”, recordó Chumpitaz, quien pidió a la población revisar diariamente los espacios donde pueda acumularse agua limpia.
