Argentina ganó, gustó, goleó y se clasificó al Mundial del 2026 a disputarse en EEUU, Canadá y México. Le propinó una paliza histórica a Brasil por 4 a 1, hizo delirar a un Monumental repleto y demostró porque es el Campeón del Mundo y el Bicampeón de America.
“Le vamos a dar una paliza a Argentina, en el campo y fuera del campo si hace falta. Voy a hacerles un gol y que se jodan” fueron las palabras del Raphinha, delantero del Barcelona, en una entrevista con el gran Romario. No hizo más que “encender la dinamita”, en palabras de Dibu Martinez, de un equipo que si hay algo que le sobre es juego y fuego sagrado. De entrada la Scaloneta demostró quién es el campeón del mundo. Pase de Almada para Julian Alvarez y definición ante la salida del arquero para poner el 1 a 0 a los 3 minutos.
A los 12 minutos, después de una jugada magistral que tuvo 35 pases y en el que participaron los once jugadores argentinos, Molina habilitó a Enzo Fernandez para poner el 2 a 0. Una jugada con el sello de esta selección: paciencia, movimiento de pelota, laterales bien abiertos y volantes.
A los 26 minutos, en uno de los pocos errores que tuvo la Argentina, Cuti Romero perdió la pelota en la salida ante la presión de Matheus Cunha, delantero del Wolverhampton inglés, que definió rápido ante el achique del Dibu Martinez para poner el inmerecido descuento por lo que había hecho Brasil hasta entonces.
El bicampeón de América siguió controlando la pelota, atacando por las bandas y no permitió que Brasil reaccionara y se ilusionara con el empate. A los 37 minutos, luego de un gran pase de Enzo Fernandez, Alexis MacAllister pinchó la pelota por arriba del arquero Bento para poner el 3 a 1 y poner las cifras definitivas del primer tiempo en un baile descomunal.
Para el comienzo del segundo tiempo Dorival Junior, técnico de Brasil, realizó tres cambios para intentar mostrar otra cara. Sin embargo no lo logró, la albiceleste siguió dominando el encuentro a su antojo y la verde amarella entró en desesperación, pegando e insultando, ante la impotencia de verse humillado. A los 25 minutos del complemento, Giuliano Simeone tuvo su debut en la red con la selección. Luego de un centro cruzado de Tagliafico apareció por el sector derecho del ataque para definir con un bombazo al ángulo y sellar el 4 a 1 definitivo. Argentina pudo haber hecho un gol más ante un rival vencido y el partido dio la posibilidad de corear el ole, ole varias veces y hasta Dibu Martinez se lució haciendo unos jueguitos. La alegría esta vez no fue brasilera, fue toda nuestra.
La mejor selección, la Scaloneta
Con Lionel Scaloni al mando desde el 2019 Argentina logró la Copa América 2021, la Copa del Mundo en Qatar 2022, la Copa América de EEUU en 2024, fue el ganador de la Finalissima ante Italia en 2022. Hoy está primero en el ranking FIFA y lleva 720 días en esa posición, desde 6 de abril de 2023 hasta la actualidad.
Tuvo tan solo 4 derrotas en los últimos 71 partidos disputados, nos acostumbramos a ganar. Es el único puntero de la eliminatoria y la única selección sudamericana clasificada al próximo mundial. Y fue logrando cosas históricas que hoy parecen normales. Ganó en Bolivia después 15 años, ganó en Perú después de 16 años, ganó en Venezuela después de 14 años, ganó en Uruguay después de 12 años, ganó en Brasil por primera vez en la historia de las eliminatorias, le ganó a Brasil como local en un partido oficial después de 20 años y es la única selección en hacerle 4 goles a Brasil en un partido por Eliminatorias. Los datos hablan por sí solos.
Seguramente estemos viendo a la mejor Selección Argentina de toda la historia, por lo que dicen los números pero también por lo que se ve en la cancha y por lo que transmite. Un equipo con juego, mucho juego, carácter, actitud, valentía, inteligencia y humildad. Colectivo, donde el todo es más que las individualidades. Con recambio, donde falta el mejor jugador y no se siente la ausencia. Ambicioso, que ganó todo y sin embargo quiere ir por más. La Argentina de Lionel Scaloni, la de Leo Messi y la de 47 millones de Argentinos que ante las penurias que viven a diario le queda este bálsamo que es el fútbol, nuestro fútbol. El de nuestros clubes de barrio, el de nuestra identidad. Quedan aún 4 fechas por eliminatorias para disfrutar antes de la próxima cita mundialista. Disfrutemos.