Un informe del Indec revela que el 52,9% de la población no tiene acceso a al menos uno de los tres servicios esenciales: agua corriente, gas de red o cloacas. La cobertura médica también disminuyó, aumentando la presión sobre el sistema público de salud.
Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), en el segundo semestre de 2025 el 52,9% de la población carecía de acceso a al menos uno de los tres servicios básicos: agua corriente, gas de red o cloacas. Esta cifra representa un aumento respecto al 51% registrado en el mismo período de 2023.
En detalle, el acceso al gas de red retrocedió del 61,9% en 2023 al 60,5% en 2025. En contraste, el agua corriente llega al 89,7% de los argentinos y el 69,5% cuenta con cloacas. Sin embargo, solo el 47,1% de la población accede a los tres servicios de forma simultánea.
En el ámbito de la salud, la cobertura médica también disminuyó: el 65,4% de la población tenía obra social, prepaga, mutual o servicio de emergencia en el segundo semestre de 2025, frente al 67,1% de 2024 y el 67,5% de 2023. Esto implica que cerca de 10,3 millones de personas dependen exclusivamente del sistema público de salud (34,3%), cuando en 2023 esa proporción era del 32,4%. Entre niños, niñas y adolescentes, la dependencia asciende al 45%.
En cuanto a las condiciones habitacionales, el 81% de los hogares cuenta con viviendas de materiales adecuados, pero el 12,6% tiene calidad parcialmente insuficiente y el 6,4% directamente insuficiente. Asimismo, el 1,9% de los hogares (195.000) vive en hacinamiento crítico, lo que afecta a más de un millón de personas. El 12% no tiene saneamiento adecuado, el 6,1% carece de baño con descarga de agua, el 8,2% está en zonas inundables y el 5,3% vive cerca de basurales.
