El Ministerio Público de la Acusación (MPA) decidió postergar la devolución de Lolo, el perro víctima de abuso sexual en la zona sur de Rosario, mientras se profundiza la investigación penal contra un adolescente de 14 años.
El Ministerio Público de la Acusación (MPA) anunció este viernes un cambio en la investigación sobre la denuncia de abuso sexual a un perro en la zona sur de Rosario. Luego de un reclamo que tuvo un eco enorme en redes sociales, Lolo no será restituido al que fuera su hogar y seguirá bajo resguardo como parte del proceso penal.
Fuentes oficiales confirmaron que una mujer se había presentado como la dueña del animal rescatado hace casi dos meses. La fiscal Mariana Caratozzolo desestimó el pedido de su abogado en primera instancia, aunque también solicitó otras medidas para avanzar hacia el cierre del caso.
Entre otras cuestiones vinculadas al tema, voceros del organismo judicial se refirieron a la intervención del personal del Instituto Municipal de Salud Animal (Imusa). Así ratificaron que el can se encuentra en buen estado de salud. A mediados de marzo, Lolo había sido atendido por el veterinario Carlos Cossia, uno de los primeros en pronunciarse contra de la restitución.
Desde el MPA recordaron que la denuncia penal apunta contra un joven de 14 años que no puede ser imputado por su edad. La mujer que se presentó para hacerse cargo del perro argumentó que el adolescente no vive en el lugar donde planea tenerlo.
Luego de este planteo, la fiscal solicitó una ampliación del informe ambiental y el contexto del domicilio apuntado para el traslado. De esta manera, se postergó la decisión con respecto al nuevo hogar del can.
Antes del anuncio oficial, Cossia se mostró “indignado” ante la posibilidad de que Lolo volviera al lugar donde denunciaron el maltrato. “¿Para qué me lo traen, para que haga una revisión y el proteccionismo se haga cargo de un tránsito? ¿Para que el perro esté un bien tiempito y ahora vuelva al infierno?”, preguntó en un video publicado este jueves.
El médico veterinario dijo que se sentía “usado” tras haber colaborado con la policía en marzo para brindar asistencia en su hospital. En este sentido, cuestionó: “¿La Justicia ve al animal o sólo ve los derechos del chico? Esto ha ocurrido y seguirá ocurriendo”.
La investigación se abrió a partir de una publicación viral en redes sociales. En aquel momento trascendió que el adolescente había filmado el abuso sexual a Lolo y luego lo había compartido por Internet. “Si ustedes vieran el video, asco es poco”, apuntó Cossia respecto del episodio. Dos meses después, el especialista sanitario y las proteccionistas retomaron el tema y la Justicia revisará la situación en detalle para prevenir que el perro vuelva a sufrir daños.
